El síndrome ovárico metabólico poliendocrino que es?



El SOP o síndrome de ovario poliquístico, tiene un nuevo nombre: El síndrome ovárico metabólico poliendocrino PMOS por sus siglas en inglés.

La revista médica The Lancet publicó en junio un artículo en el que explica este cambio de nomenclatura, así como el proceso de consenso internacional llevado a cabo en múltiples etapas para su aprobación.

De acuerdo con esta propuesta, se ha establecido un periodo de transición de tres años. Al finalizar este tiempo, el término «SOP» será reemplazado de forma definitiva por «PMOS» en la investigación médica internacional, la práctica clínica, la educación médica y las iniciativas de concienciación y defensa de la salud.


El PMOS es uno de los trastornos hormonales más frecuentes en mujeres en edad reproductiva. A nivel mundial, afecta aproximadamente a 1 de cada 8 mujeres (entre el 10 % y el 13 %).

El cambio de nombre se propone porque el término «SOP» (síndrome de ovario poliquístico) se considera impreciso. La palabra «poliquístico» puede sugerir erróneamente la presencia de quistes patológicos en los ovarios, cuando en realidad el síndrome incluye una amplia variedad de alteraciones endocrinas y metabólicas.

Según los autores del artículo publicado en The Lancet, el término PCOS ha contribuido a retrasos en el diagnóstico, a una atención fragmentada y al estigma asociado a la enfermedad. Además, se ha señalado que este nombre ha limitado tanto la investigación como el desarrollo de políticas públicas más integrales.

Para este proceso de cambio de nomenclatura se realizaron encuestas a más de 14.000 personas que viven con el síndrome, e incluyó también la opinión de profesionales de la salud a nivel mundial.

En el pasado, el síndrome de ovario poliquístico (SOP) se consideraba principalmente un trastorno reproductivo caracterizado por la presencia de múltiples quistes en los ovarios y un exceso de andrógenos (hormonas sexuales masculinas). Tradicionalmente, el síndrome se asocia con ciclos menstruales irregulares, ausencia de ovulación, crecimiento excesivo de vello en áreas inusuales, sobrepeso y obesidad.

Sin embargo, investigaciones más recientes han demostrado que el SOP es una condición mucho más compleja y heterogénea. Actualmente se reconoce que existen diferentes variantes del síndrome, que pueden afectar incluso a mujeres con peso normal y manifestar mediante alteraciones metabólicas, inmunológicas, dermatológicas y psiquiátricas.

Además, estudios recientes han evidenciado que la disfunción metabólica asociada al SOP puede afectar a familias enteras, observándose una mayor incidencia de resistencia a la insulina y otros trastornos metabólicos tanto en mujeres con SOP como en sus familiares varones. Estos hallazgos resaltan que el SOP no es únicamente una enfermedad reproductiva, sino un trastorno sistémico con importantes repercusiones para la salud general.

Los nuevos términos «poliendocrino», «metabólico» y «ovárico» reflejan mejor la naturaleza multisistémica de esta afección, es decir, que afecta a varios sistemas del organismo y no solo a los ovarios.

El reconocimiento de la fertilidad mediante el monitoreo del ciclo ovulatorio —un componente fundamental de los métodos de cuidado de la fertilidad, desde la menarquia hasta la menopausia, así como de los métodos de planificación familiar natural— puede ayudar a identificar irregularidades del ciclo menstrual.

La identificación de estas alteraciones y síntomas permite a los profesionales de la salud reconocer de forma más temprana el PMOS, facilitando así su diagnóstico y abordaje clínico oportuno.

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